Adelantando en el tiempo, cuando empecé a buscar frecuencias de actualización más altas hasta 360Hz, mi experiencia de juego cambió totalmente. Terminé comprando un monitor ZOWIE XL2566K 360Hz sin investigar mucho por la confianza que tenía en la marca y su calidad, así que la decisión fue fácil. (Aclaro que esto fue antes de unirme a BenQ.) Solo me importaba el rendimiento, el resto no tenía importancia. Cuando investigué más, entendí por qué la gente empezaba a decir que TN era tecnología desfasada. Tocaba poner atención a qué tipo de jugadores opinaban de eso. Muchos gamers casual e intermedios prefieren una experiencia equilibrada en juegos modernos. Ahí descubrí más sobre paneles IPS, 1440p, colores más claros, ver pelis, editar vídeos y fotos, cosas que para un profesional compitiendo no son relevantes. Lo primero que hago (y lo que veo hacer a los pros) es bajar la configuración gráfica para maximizar FPS, porque eso sube todo el rendimiento del hardware en competición. Siempre hay que buscar sacar más frames y cualquier ventaja contra el rival. Así entendí por qué se prefiere IPS en el público general frente a TN, salvo entre profesionales. Lo que buscan es un monitor equilibrado, con más cosas de calidad de vida y buen precio porque es tecnología más nueva, en vez de invertir en lo que muchos ven como "viejo", pero que, por rendimiento, es más útil si quieres el menor MS y máxima tasa de refresco. Aunque esas funciones extra están bien, mi filosofía es: "Lo útil no siempre es necesario". Otro detalle importante es que los paneles TN se quedan en 1080p, pero hoy en día los gráficos de los juegos ya son muy buenos; así que para jugadores profesionales no hace falta más si hay que sacrificar tiempo de respuesta, aunque la diferencia sea pequeña frente a IPS u otros paneles que no sean OLED. Como las tasas de refresco siguen subiendo, creo que desde la visión del rendimiento puro en esports, TN sigue teniendo sentido. Es confiable, está probadísimo. Incluso hoy la mayoría de torneos usan panel TN antes que otro cuando miras el mercado. Al final es cuestión de saber qué valores tienes como gamer y en qué grupo encajas. Pregúntate, ¿eres un gamer casual que quiere un monitor equilibrado y que tenga todas las stats, o eres alguien competitivo que busca las specs de rendimiento pero igual quiere que lo demás funcione bien? Según tu tipo de jugador, así será el monitor ideal para ti.